Derrota de Espaillat impulsa la consolidación del poder político de Mamdani

Nueva York.– La organizadora comunitaria y activista Darializa Ávila Chevalier, de 32 años, logró una sorpresiva victoria al derrotar al veterano congresista Adriano Espaillat, de 71 años, en una contienda que refleja el creciente peso del ala progresista dentro del Partido Demócrata y consolida la influencia política de Zohran Mamdani en Nueva York.
Miembro de los Socialistas Democráticos de América, Ávila Chevalier basó gran parte de su campaña en críticas a Espaillat, a quien acusó de no representar adecuadamente a los residentes de clase trabajadora del Alto Manhattan y de mantener posiciones alejadas de la base demócrata en temas como la política hacia Israel.
“¿Dónde está nuestro congresista cuando el ICE secuestra a sus electores? ¿Por qué deberíamos permitir que Adriano Espaillat vote a favor de gastar miles de millones en bombas en el extranjero cuando nosotros estamos luchando para pagar el alquiler y la comida?”, expresó la candidata al lanzar su campaña.
La activista, que trabaja en una oficina de defensores públicos, defendió una agenda centrada en la justicia social, la vivienda asequible, la salud universal y los derechos de los inmigrantes. También ha respaldado propuestas para limitar determinadas ventas de armas a Israel y ha abogado por la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Su candidatura recibió el respaldo de Justice Democrats y ganó relevancia nacional después de obtener el apoyo del líder progresista Zohran Mamdani, quien la presentó como parte de una nueva generación de dirigentes capaces de reconectar al Partido Demócrata con las necesidades de la clase trabajadora.
La campaña estuvo marcada por fuertes ataques políticos. Grupos aliados de Espaillat divulgaron antiguas publicaciones en redes sociales de Ávila Chevalier en las que criticaba duramente a figuras del Partido Demócrata y expresaba posiciones controversiales sobre Israel, la policía y el sistema migratorio.
Sin embargo, la candidata respondió denunciando una campaña de descrédito en su contra y acusó a algunos seguidores de Espaillat de realizar ataques racistas y cuestionar su identidad, su fe musulmana y sus orígenes familiares.
Por su parte, Espaillat defendió su trayectoria como legislador, destacando sus esfuerzos en favor de la vivienda asequible y los derechos de los inmigrantes. El congresista, primer dominicano-estadounidense y primer exinmigrante indocumentado elegido a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, contaba con el respaldo de importantes figuras demócratas, entre ellas Hakeem Jeffries, Kathy Hochul y Letitia James.




